jueves, 29 de noviembre de 2012

Sindrome Metabólico

El término síndrome metabólico se conoce desde 1988 cuando el Endocrinólogo estadounidense Gerald Reaven  propuso que un conjunto de alteraciones metabólicas presentes a la vez en una persona, podrían explicar, en ella, el desarrollo posterior de aterosclerosis e incrementar su morbilidad por enfermedad cardiovascular. Reaven denominó esta entidad como Síndrome X; luego, sería llamado Sindrome Endocrino o Sindrome Metabólico.

Los factores que Reaven consideró fueron la presencia de obesidad abdominal, alteración de los lípidos sanguíneos (triglicéridos y HDL colesterol), la presencia de hipertensión arterial y la alteración en la regulación de los carbohidratos. Todos estos factores, aunque puede producirse por causas muy diversas, tienen un fuerte componente nutricional como origen. Sin importar sobre cual de ellos se hable, el manejo dietético y nutricional constituyen la matriz fundamental para la prevención, tratamiento y control de los mismos.

En cuanto al control, a lo largo de la presente nota se han mencionado una serie de recomendaciones que podrían ayudar a prevenir y tratar cualquiera de las enfermedades cardiovasculares propuestas. Sin embargo, considerando que el Síndrome metabólico responde a una conjunción de factores el seguimiento profesional especializado en la mejor manera de tratarlo y controlarlo.

¿Quiénes son más propensos? Personas con una alimentación inadecuada alta en calorías, rica en lípidos (saturados o colesterol), alta en azúcares, alta sal y con poca actividad física como algunos de los hechos más saltantes.

Factores de riesgo de síndrome metabólico según ATP III


Factor de riesgo


Definición
Obesidad abdominal
Circunferencia de cintura
Hombres: > 102 cm
Mujeres: > 88 cm
Triglicéridos altos
>150 mg/dl
HDL bajo
Hombres: < 40mg/dl;
Mujeres: < 50mg/dl
Hipertensión arterial
>130/>85mmHg
Hiperglicemias en ayunas
>110 mg/dl

 
DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS
En IIDENUT rechazamos rotundamente aquellas prácticas asociadas con el uso inapropiado de la información con fines omerciales. Nuestros estándares éticos nos impiden aceptar, difundir o parcializarnos subjetivamente con producto o práctica alguna que vaya en contra o distorsione la labor del nutricionista.


No hay comentarios:

Publicar un comentario