domingo, 9 de diciembre de 2012

Vitamina C

La vitamina C pertenece al grupo de las hidrosolubles, es decir, aquellas que se pueden disolver en el agua. Aunque básicamente se le ha asociado con la prevención de los resfríos, la vitamina C desempeña decenas de funciones en el organismo.

La absorción de la vitamina C depende de muchos factores siendo el más importante la cantidad y el tiempo en que es consumida. En personas con reservas normales de vitamina C la absorción irá descendiendo mientras mayor cantidad de vitamina se consuma. Por ejemplo, la absorción de los primeros 100 mg de vitamina es prácticamente completa, mientras que en cantidades superiores a 400 mg la absorción se puede reducir a prácticamente cero. En cuanto al tiempo en que es consumida, la vitamina C debe ser consumida inmediatamente porque el oxígeno presente en el aire la destruye casi por completo, por eso, un  vaso de 200 cc con jugo de naranja puede contener hasta 90 mg de vitamina C, sin embargo, transcurridos 10 minutos después de extraido, el contenido de vitamina C del jugo es significativamente pequeño.

Existen otros factores que pueden afectar la absorción de la vitamina C como por ejemplo la presencia de hierro. Existe una recomendación bastante acertada que sugiere que los suplementos de hierro o los alimentos fuente de hierro deben ser consumidos con un vaso con jugo de naranja. Esta combinación mejora la absorción del hierro, no obstante, destruye la vitamina. Por esta razón, debería sugerirse además que la persona consuma un vaso adicional de jugo de naranja en un momento diferente.



Los Carbohidratos

Los carbohidratos son los nutrientes más abundantes que existen en la naturaleza; exceptuando a las carnes, vísceras y aceites, los podemos encontrar en cantidades variables en prácticamente todo lo que comemos. Además de ello,  comparado con las proteínas y los lípidos, el costo de consumir carbohidratos es relativamente más bajo. De hecho las dietas con un alto contenido de carbohidratos suelen provenir de hogares de escasos recursos económicos, a menos claro, que el consumo de estos nutrientes sea una decisión personal como sucede en los vegetarianos o en muchos países asiáticos.
Al igual que las proteínas  y los lípidos que están formados por cientos de compuestos más pequeños, los carbohidratos están formados por unas unidades básicas denominadas sacáridos: glucosa, fructuosa y galactosa.  Cada sacárido tiene una función importante dentro del organismo. Todos los carbohidratos que comemos se convierten tarde o temprano en alguno de estos tres compuestos. La glucosa es el combustible principal del cerebro y es responsable del funcionamiento de nuestros músculos; la fructuosa es el carbohidrato más abundante de las frutas y la galactosa la encontramos principalmente en la leche y es fundamental sobre todo durante los primeros 5 años de vida porque es útil para la formación del cerebro del niño.


martes, 4 de diciembre de 2012

Lípidos

Los lípidos son un grupo de compuestos extremadamente diferentes uno del otro; en realidad,  entre las pocas cosas que tienen en común resalta el hecho de ser insolubles en agua, es decir, que no se disuelven en ella.
Los lípidos son también el grupo de nutrientes que más injustamente ha sido satanizado por la población en general y por los propios profesionales de la salud. Aunque es verdad que su consumo exagerado, sobre todo de grasas saturadas y/o colesterol, está asociado con el desarrollo de enfermedades crónicas como la obesidad, la elevación de grasas en la sangre o las enfermedades cardiovasculares, también es cierto que el consumo exagerado de cualquier otro nutriente también puede acarrear problemas de salud.
Contrario a lo que se suele pensar, los lípidos desarrollan cientos de funciones indispensables para el correcto funcionamiento del cuerpo. En conjunto representan la principal fuente y reserva de energía del organismo;  son utilizados por diferentes órganos para formar hormonas; participan activamente de la función cerebral, de hecho más de la mitad del peso seco del cerebro está compuesto por grasa; protegen los órganos frente a los golpes; y más.


domingo, 2 de diciembre de 2012

Las proteinas

Las proteínas son uno de los nutrientes más importantes que existen en la naturaleza. En todos los casos, el consumo poco regular o de mala calidad de un nutriente acarrea diversas enfermedades para las personas, no obstante, la muerte es un evento que difícilmente se presenta, al menos no en el corto plazo. En el caso de las proteínas,  su consumo  irregular o de mala calidad también trae consigo una enfermedad, sin embargo, si esta situación persiste, la posibilidad de que la persona se complique y ponga en juego su vida es mucho mayor.
Las funciones de las proteínas involucran a prácticamente todas las actividades que se desarrollan en el organismo. Las enzimas, los compuestos que hacen posible la digestión, la respiración, el funcionamiento del riñón, el latido cardíaco o el funcionamiento del cerebro,  se forman exclusivamente a partir de de las proteínas que consumimos diariamente. Las proteínas también sirven para fortalecer nuestras defensas,  para que nuestros músculos se fortalezcan, para que nuestros huesos se alarguen o para que podamos movilizarnos.
Las proteínas están formadas por unas partículas más pequeñas que se denominan aminoácidos. De los 20 aminoácidos que son importantes para el hombre, 9 son considerados esenciales porque el cuerpo no es capaz de producirlos y se deben ser consumidos obligatoriamente a partir de los alimentos.


sábado, 1 de diciembre de 2012

Los Nutrientes

Los nutrientes son los responsables del funcionamiento del organismo.  Cada uno de los más de 20 nutrientes identificados hasta el momento está encargado de desarrollar una o más funciones dentro del cuerpo, siendo, la sumatoria de todas estas actividades el cimiento que da sustento a nuestra vida. Hasta la acción cotidiana más elemental involucra la utilización de cantidades variables de nutrientes. Leer estas líneas, encender la luz, sonreir frente a un comentario gracioso, correr por las mañanas, recordar una dirección, hablar por teléfono, conducir un auto, limpiar la mesa y hasta arreglarse el cabello, entre miles de miles de actividades adicionales, dependen de un suministro constante de nutrientes.

Los alimentos constituyen la forma más importante y natural  que tenemos de obtener nutrientes diariamente, no en vano en otras secciones de este blog dedicamos diversos segmentos para hablar de los alimentos y la forma en que deben combinarse.  Conviene en este momento, precisar algo que normalmente es materia de confusión para la persona promedio, incluso para la mayoría de profesionales de la salud. No es fácil percibir los nutrientes con nuestros sentidos; tocamos, sentimos, olemos y vemos la carne de res o de pollo, pero es difícil observar  las proteínas, el hierro o el ácido fólico; sentimos, olemos y vemos la leche pero es difícil observar la lactosa, el calcio o la vitamina A. 

Lo alimentos, sin embargo, no son la única manera de obtener nutrientes; las formas alternativas las representan los denominados suplementos nutricionales, las fórmulas infantiles y/o las fórmulas para alimentación no natural. En todos estos casos, la industria ha logrado extraer de los alimentos o producir artificialmente la mayoría de los nutrientes que la persona necesita; no obstante, su empleo debe restringirse a condiciones plenamente identificadas y valoradas profesionalmente; aquel refrán popular que dice “si un suplemento no te cura, tampoco te mata” es cada día menos confiable.